
Me vais a permitir, antes de escuchar las interesantes ponencias, que haga referencia a tres cuestiones profundamente relacionadas con el título que anuncia esta jornada: “la Formación como herramienta de competitividad y desarrollo empresarial”.
Primera cuestión. El compromiso histórico de SEA con la formación.
Estoy obligado y orgulloso de poner de relieve una de las áreas troncales en la labor de nuestra organización.
La formación ha sido básica en el pasado, crucial en el presente y es fundamental para construir el futuro.
El esfuerzo, el compromiso, desde SEA y desde la Comisión de Formación de nuestra organización, tiene efecto directo en el desarrollo y competitividad de nuestras empresas y, lógicamente, en el crecimiento económico de Álava, porque estamos respondiendo a sus necesidades reales.
Así, en el último bienio (entre septiembre de 2010 y junio de 2012) el Plan de Formación de SEA se ha traducido en:
Segunda cuestión, la reforma del mercado de trabajo.
Una reforma que nos acerca al resto de las normativas de los países de la Unión Europea y moderniza nuestro mercado de trabajo, absolutamente caduco, dotándolo de la necesaria flexibilidad y vitalidad.
Una reforma que, desde nuestro punto de vista, no es la panacea que frena de forma inmediata el crecimiento del desempleo, ni produce un repentino vuelco de la tendencia del mercado de trabajo, abriéndose hacia la contratación.
Una reforma que en el ámbito de la formación aporta importantes novedades e incorpora medidas para favorecer la empleabilidad de los trabajadores.
Por ejemplo, y solo repasaré algunas:
Y, por otra, señala el derecho de formación de 20 horas acumulable hasta tres años, lo que supone una nueva obligación para las empresas. Veremos cómo se puede gestionar de una manera ordenada.
Modificaciones sustanciales, modificaciones cuyo recorrido habrá que esperar a su repercusión para un análisis riguroso sobre su eficacia y efectividad.
Y, tercera y última cuestión, los acuerdos nacionales de Formación Profesional para el empleo.
Tras casi dos décadas de experiencia desde la firma de los primeros acuerdos a nivel estatal (año 1992), el diálogo social ha permitido a lo largo de ese tiempo avanzar en la extensión y en la mejora de la formación dirigida a empresas y trabajadores.
La concepción de los nuevos acuerdos se enmarca en un contexto de crisis económica y laboral, con un alto número de personas desempleadas de baja cualificación, cambios en la estructura productiva, aparición de nuevas ocupaciones y cambios en las ya existentes, definiendo un panorama de nuevas exigencias.
Es por ello que, tanto los agentes sociales como la Administración Pública, el Gobierno, necesitamos revisar el subsistema de formación profesional para el empleo, con objeto de que pueda dar una mejor respuesta a las necesidades de las empresas, fomentar el desarrollo socioeconómico de cada territorio y sector, así como posibilitar la mejora de empleabilidad de los trabajadores.
Los V acuerdos nacionales de formación para el empleo deberían suponer, desde la óptica de las organizaciones empresariales como SEA Empresarios Alaveses, un paso adelante en la consolidación de un modelo integrado de formación profesional, que facilite la participación de las empresas, especialmente de las pymes y de los trabajadores.
Para ello, es indispensable reforzar el papel de los agentes sociales y organizaciones empresariales, así como avanzar en el desarrollo y consolidación de instrumentos paritarios, asegurando la financiación del subsistema de formación profesional para el empleo, mejorando la información, transparencia y control del mismo.
De esa forma, y concluyo, caminaremos hacia un sistema moderno, gestionado con eficacia y eficiencia, y adecuado a los exigentes tiempos actuales.